viernes, 19 de febrero de 2010

Políticamente incorrecto

El otro día vi en el telediario que los estadounidenses están luchando para que el término "retrasado mental" desaparezca. Evidentemente, por mucho que luche nadie los términos no desaparecen, porque no puedes evitar que la gente siga usándolos. Por eso matizan "al menos, del lenguaje administrativo". En la misma noticia nos explican que el término fue una conquista médica hace 50 años, cuando los "retrasados mentales" eran simplemente "idiotas".

Pronostico (para algo soy una bruja, aunque sea naranja) que la expresión que sustituya al término será un insulto dentro de unos años.

Recuerdo que cuando era cría un insulto bastante habitual era "aborto". Ahora ya no se utiliza ese término para insultar (al menos yo no lo he oído desde hace mucho). En el RAE sigue apareciendo esta acepción:

aborto.

(Del lat. abortus).

1. m. Acción de abortar.

2. m. Interrupción del embarazo por causas naturales o deliberadamente provocadas. Puede constituir eventualmente un delito.

3. m. Ser o cosa abortada.

4. m. Engendro, monstruo.


Aunque creo que cuando lo usábamos no queríamos decir "monstruo" sino "imbécil". Ni siquiera teníamos muy claro lo que era un aborto de verdad, en aquellos años no se hablaba de esas cosas. Ni de los provocados ni de los accidentales. Se usaban unos eufemismos que harían sentirse orgullosos a todos estos capullos tan políticamente correctos.

Y que no se ofendan los capullos, no vayan a montar una campaña para limpiar su buen nombre. O bien para cambiarlo por "flores de apertura reducida".



Tenemos que hablar

Cuando nos conocimos ni tú ni yo estábamos buscando nada duradero. Molaba estar juntos, nos reíamos un montón, podíamos hablar de cualquier cosa y el sexo estaba pero que muy bien. Ninguno pensaba que esto fuese a durar, quizás por ese mismo motivo resultaba tan fácil. No había silencios incómodos. No nos sentíamos obligados a quedar más a menudo de lo que a ambos nos apetecía y nos venía bien. Podíamos hablar de nuestro pasado sin celos, sin mentiras. Podíamos hablar del futuro sin que los planes tuviesen que converger.

De hecho, ha sido tan fácil, tan cómodo, tan agradable que ... me he acostumbrado. Y no quiero que se acabe. Porque este rollo sin compromiso, esta amistad con derecho a roce, es la mejor relación que he tenido en mi vida. Porque algunos días las risas contigo son lo único que me anima. Porque algunas cosas te las quiero contar a tí antes que a nadie. Porque puedo imaginarme no acostarme con nadie más el resto de mi vida sin deprimirme.

No te estoy pidiendo garantías. Nadie puede dar garantías. No te estoy preguntando si esto va a funcionar. Te estoy preguntando si quieres intentarlo.

Si yo no fuese como soy, no te lo preguntaría.

No voy a jugar a hacerme la difícil. Y tampoco puedo seguir así, confiando en que quizás algún día tú sientas lo mismo. Porque si esto sigue adelante yo cada día estaré más pillada contigo. Porque cuanto más dure, más difícil será para mí cuando se acabe. Y si tú no sientes lo mismo, si estás seguro de que esto no puede funcionar como relación, es mejor que lo dejemos ahora. No puedo mentirte.

Si tú no fueses como eres, no te lo preguntaría.

Sé que no me dirás que quieres intentarlo sólo por no perder lo que tienes ahora. No vas a jugar conmigo. No quieres hacerme daño si puedes evitarlo. Y sabes que seguir así me hará daño. Sé que serás sincero, no me mentirás.

Si yo no fuese como soy, tú no estarías interesado.
Si tú no fueses como eres, yo no estaría interesada.


miércoles, 17 de febrero de 2010

Verborrea

El Peque dijo hace unos días su primera "palabra". Los niños normalmente empiezan diciendo "pa-pa" o "ma-ma". El mío dijo "bla-bla". Y le hizo tanta gracia que se pasó 3 días seguidos diciendo "bla-bla-bla-bla" todo el rato por el puro placer de escucharse. Lo que decía, además de ser repetitivo, sólo tenía sentido para él.

No sé si va para político o va a ser todo un jefazo en una empresa de consultoría.

Café expreso con chocolate

Hace poco nos han cambiado la máquina de café en la oficina. Han puesto una que parece una máquina de discos, un jukebox moderno.

El caso es que hoy me he estado leyendo todas las posibilidades y he encontrado "Café expreso con chocolate". Al principio he pensado que se refería a un capuchino, pero no, porque había otro botón para el capuchino. Supongo que un "café expreso con chocolate" es un capuchino sin leche.

Madre mía. ¿Quién puede beberse eso?


viernes, 12 de febrero de 2010

Reivindicativa

Hay muy pocas embarazadas que trabajen hasta que dan a luz. Yo conozco a algunas y tengo que decir que todas ellas tuvieron hijos de bajo peso. Puede que el hecho de estar embarazada de un bebé pequeño te hagas las cosas más fáciles, o puede que el hecho de estar currando hasta el último día influya en que los bebés no cojan peso. No lo sé.

El problema fundamental es que, salvo excepciones, y dependiendo también mucho del trabajo, una mujer embarazada, sin estar enferma, tampoco está en condiciones de trabajar una jornada completa.

Son muchas las molestias asociadas al embarazo: nauseas, vómitos, cansancio extremo (en el primer trimestre te quedas dormida en los semáforos), calambres musculares, lumbago, ciática, incontinencia urinaria... Y estoy hablando sólo de "molestias", no de "dolores".

Que yo sepa, no existe un modo de trabajar menos horas mientras estés embarazada, a no ser que cambies tu jornada laboral. Y si haces eso, se verá afectado el sueldo que cobrarás durante la baja maternal. Así que resulta más práctico que cuando no puedas con el trabajo te vayas al médico y te pidas la baja. La mayoría de los médicos te darán la baja si les cuentas que te duele la espalda.

Mi empresa, como muchas otras que me he ido encontrando en mi accidentada vida laboral, cubre las bajas de sus trabajadores de forma que se cobra lo mismo estando de baja que trabajando. En otras empresas no es así, los trabajadores cobran lo que dice la ley y nada más. Cada empresa es un mundo, pero yo no estoy hablando de si todas las mujeres embarazadas se pueden permitir el "lujo" de cogerse la baja. Hablo de que hay mujeres que no tienen otro remedio porque no pueden trabajar las 8 horas (ejem... ese también es otro tema) de una jornada completa.

Lo que reivindico hoy aquí (aunque sé que hacerlo aquí no sirve de mucho) es que habría que inventar un nuevo tipo de baja que permita a las embarazadas trabajar menos horas. Debería ser un tipo de baja que no perjudique a la trabajadora ni a la empresa, es decir:
- Las horas trabajadas las remunera la empresa al mismo precio que antes
- Las horas no trabajadas se remuneran como horas de baja

Bueno, creo que se entiende lo que quiero decir, ¿no? ¿Quién firma la petición?


viernes, 5 de febrero de 2010

De derechas y de izquierdas

Últimamente me estoy dando cuenta de que la gente que me rodea es mayoritariamente de derechas. Cuando hablo con ellos de temas como el terrorismo, la pena de muerte, la ecología, el pacifismo o la solidaridad, sus opiniones suelen ser bastante radicales. Radicales de derecha, quiero decir. Curiosamente, me acusan de "panoli" cuando cuento lo que opino yo. Y cuando les digo que son de derechas, sólo algunos lo reconocen. La mayoría cree que no lo son.

Para que te quede claro, aquí tienes un test que identifica si eres de derechas o de izquierdas:
Test de Ideología

Yo lo he hecho y me sale que soy de izquierdas (60) y libertario (30). Estoy cerca de Ghandi (¡guau!).

De todas formas, si te ha salido que eres de derechas y no te lo crees, puedes hacer este otro test que es mucho más claro. Determina si eres de derechas, de izquierdas, o un panoli.

1. Terrorismo
a) Creo que los terroristas no tienen derecho a vivir. Su familia también tiene que sufrir porque, de hecho, si lo hubiesen hecho bien, el tío no se hubiese vuelto terrorista.
b) Los terroristas tienen tanto derecho a ser encarcelados cerca de su familia como los violadores, pederastas y asesinos "comunes".
c) Los terroristas no son terroristas, son patriotas. No deberían estar en la cárcel.

2. Pena de muerte
a) Algunos no se van a rehabilitar nunca, es mejor pegarles un tiro y ahorrarle gastos al estado.
b) La pena de muerte da poder al Estado para decidir quién vive y quién muere. En los países en los que hay pena de muerte los ciudadanos tienden a pensar que matar, a veces, está justificado.
c) Todo el mundo puede rehabilitarse con la terapia adecuada. Para eso se les mete en la cárcel, para que luego se reinserten en la sociedad y se conviertan en miembros útiles de la misma.

3. Ecología
a) La ecología no es rentable. Lo importante es que las empresas creen empleo, aunque se carguen el medioambiente. ¿De qué sirve tener el aire limpio si la gente está en el paro?
b) La ecología es el único modo de que dentro de 100 años siga existiendo gente en el planeta. Yo estaré muerto pero tengo que hacer lo posible para que el planeta dure más que yo.
c) Deberían prohibir los coches, que contaminan mucho. La gente puede desplazarse en transporte público o en bicicleta. El reciclaje salvará al mundo.

4. Pacifismo
a) Hay que intervenir militarmente en los países que no son capaces de comportarse como es debido.
b) Muchas veces los ejércitos intervienen en países ajenos para defender intereses económicos. Su función debería ser defender la vida y el resto de derechos de los seres humanos.
c) Los ejércitos no son necesarios.

5. Solidaridad con el tercer mundo
a) No deberíamos mandar dinero a Haití porque los haitianos tampoco estaban mucho mejor antes del terremoto. Las ONG's son todas un fraude. Cada país, cada colectivo, cada persona que se las arregle como pueda, que es lo que hago yo.
b) Yo tengo el mismo derecho a vivir que una persona nacida en un país de mierda. Durante siglos el primer mundo ha explotado los recursos del tercer mundo (colonización, esclavitud) y ahora se están muriendo de enfermedades que aquí ya están erradicadas. Necesitan ayuda para salir adelante.
c) Tengo apadrinado a un niño para que tenga una vida mejor.

No voy a mencionar otros temas que me llevarían más tiempo (emigración, por ejemplo) porque es viernes, el Peque está haciendo payasadas y me las estoy perdiendo.


¡Buen finde!



jueves, 4 de febrero de 2010

Buena educación

En este mundo (todavía) tan machista, aún hay muchos hombres que creen que tienen que cedernos el paso a las mujeres. Y como están tan bien educados, se dan situaciones totalmente incómodas. O al menos a mí me resultan incómodas.

Una de las peores es lo del ascensor.

Las oficinas donde trabajo están en el séptimo piso de un edificio. Hay dos ascensores donde (según la plaquita) caben 6 personas (es mentira, caben 4 de tamaño normal). Con el trasiego de gente es fácil que te toque esperar un rato para poder utilizarlos.

Y ahí está la gracia. Como no tengo pito, muchas veces me pasa que los cuatro tíos que están ya esperando cuando yo llego se apartan al llegar al ascensor y se me quedan mirando para que pase delante. Si yo entro en el ascensor, ¡hay un tío que se queda fuera! Suelo hacer un gesto para indicar que no voy a entrar antes que ellos, ¡pero algunos insisten!.

Y lo peor no es que te dejen entrar. Lo más ridículo es al bajar.

El séptimo piso es el último. Monto y me pego al fondo del ascensor. Se para en varios pisos y sigue entrando gente. Llegamos a la planta baja. Se abren las puertas. Y los tíos que están junto a la puerta meten tripa y se pegan a los costados para que yo, que estoy al fondo, salga antes que ellos. ¡Que no quepo, joder!

Hace tiempo venía a trabajar en moto (hasta que me quedé embarazada). Traía una chaqueta con protecciones que me hacía parecer Robocop, un casco y el ordenador portátil en su funda. Si yo entraba en el ascensor solo cabían otras dos personas. Y cuando me "dejaban" salir... les daba al de un lado con el casco y al del otro con el portátil.

Que no sé si lo hacen para que te roces, pero a mí me resulta de lo más incómodo.