miércoles, 16 de diciembre de 2009

La mano que mece la cuna

Ayer por la tarde nos llamaron de la guardería. Que la Xunta dice que hoy no pueden abrir porque va a nevar. Según la propia Agencia Estatal de Meteorología, el riesgo de nieve en al franja costera de la provincia de A Coruña es "Sin riesgo". Estamos ahí, en la zona verde clarito.



Como corresponde a una localidad que está a 172 metros sobre el nivel del mar, no hay riesgo de que hoy nieve allí. Pero la guardería no puede abrir porque la Xunta es incapaz de distinguir Gaitabilich de Pedrafita do Cebreiro (a 1099 metros de altitud, provincia de Lugo).


Yo me he cogido una reducción de jornada, trabajo 5 horas diarias. Añade los viajes y resulta que el peque está casi 7 horas "solito". Mi madre vive en Portugalete (a 560 km) y mi suegra en Ourense (195 km). No pudiendo echar mano de las abuelas, nos tuvimos que plantear si contratábamos a una canguro o mandábamos al niño a la guardería.

7 horas diarias de canguro sale una pasta, pero el problema principal es que tiene que ser alguien de total confianza. Y cuando la chica que nos limpia en casa (que cumple ese requisito y muchos más) nos dijo que no le interesaba, nos pusimos a buscar guardería.

Hay una escuela infantil "pública" en Gaitabilich (se llamaba Galescola hasta que el nuevo gobierno dijo que el nombre tenía connotaciones nacionalistas) pero el sistema es tan jodidamente ridículo que no pudimos matricularle porque nacía en mayo y el plazo de inscripción acababa en abril. Así que le matriculamos en la "privada".

Aún así, todo el mundo nos decía que el niño se pondría malo un día sí y otro también, y que en las guarderías te lo mandan para casa en cuanto tiene una décima de fiebre. Así que necesitábamos un sistema de refuerzo para las emergencias. Alguien que le cuidase cuando estuviese malito pero no tan enfermo como para que yo dejase de trabajar.

Y claro, para las emergencias meteorológicas indiscriminadas de la Xunta.


Encontramos a una canguro y llegamos a un acuerdo según el cual cobraría una cantidad mínima todos los meses por estar disponible para nosotros, aunque no tuviese que cuidar del peque ningún día. Aparte, cobra los días que tenga que cuidarle. Osea, como una línea de teléfono, que pagas aunque no lo uses, pero más si lo usas.

He tenido que echar mano de la canguro porque la Xunta dice que es muy peligroso que los niños vayan hoy a la guardería en Gaitabilich, que va a nevar.

Capullos.

martes, 15 de diciembre de 2009

Apostasía

Estuve viviendo en Alemania unos cuantos años. Una de las primeras cosas que tuve que hacer fue inscribirme en el ayuntamiento para solicitar el permiso de residencia y el de trabajo, trámite nada sencillo porque, como la pescadilla que se muerde la cola, para conseguir uno necesitas el otro y viceversa. En fin.

Me acerqué al ayuntamiento con el que entonces era mi churri (alemán) para pedirlo. Yo apenas hablaba alemán, el churri me iba traduciendo. Que si nombre, fecha de nacimiento, lugar de nacimiento, bla bla bla. Y de repente:
- ¿Religión?
- ¿Cómo? Pero eso es privado, coño, es como si me pregunta si soy virgen.
- No, no es privado, lo necesitan para los impuestos.
- Estás de guasa.
- No, luego te lo explico. Dime la religión.
- Pero es que yo, de religión...
- ¿Estás bautizada?
- Sí, pero ...
- Pues católica.
Y me inscribieron como católica.

Ya ves, yo que fui la primera niña del cole que se negó a dar clase de religión en 1983 (había otras dos, pero eran testigas del Jeobá). Inscrita como católica. Snif.

El churri me explicó luego que en cada nómina el estado te descuenta una parte para sufragar a tu religión. No daba crédito. Nada de marcar la casillita en la declaración, no. Es una línea que aparece en tu nómina todos los meses.

Cuando ya llevaba más de un año allá me contó un compañero de trabajo que la cantidad que te quitan de la nómina no es igual para todas las religiones. Y lo más importante: puedes declararte atea/aconfesional y no te descuentan nada. ¡¡Dime dónde hay que ir para borrarse!! Pues al mismo sitio donde te inscribiste: al Ayuntamiento.

Días después me presenté en el ayuntamiento, frente a la misma señora que me había inscrito, y le expresé mi deseo de ser borrada de la lista de fieles de la Iglesia Católica. Fue fácil pero no gratis. Tuve que pagar una cantidad que, comparada con lo que me habían descontado en un año, era irrisoria.

Este trámite en España no es tan fácil. Mi abuela sigue diciendo que yo me habré "borrado" en Alemania, pero que en las listas españolas sigo estando. Y aunque me fastidie, supongo que tiene razón.

Me propongo, ahora que se acerca el fin de año, apostatar antes de que acabe el 2010. Y ayudar a Harry a que también lo haga. Os contaré por aquí mis avances.

De momento, entro en www.apostasia.es ...


lunes, 14 de diciembre de 2009

Los motes

Necesito un mote para mi medio limón, mi marido, mi esposo mantecoso. No quiero usar su nombre real ni decir "mi ...".

A su hija, ya lo habréis leído aquí, la llamo Blancanieves. A nuestro hijo le llamo el Peque. Me falta él.

Le he preguntado y me dice que él ya tiene mote. Claro, tiene uno. Cuando le conocí ya lo tenía. Pero es que es un mote que no le pega nada. No me gusta ni un poco.

Llevo semanas dándole vueltas al tema y no se me ocurre ningún mote adecuado. Así que voy a escoger uno de compromiso: Harry.

Este mote tiene la doble función de representar la imagen que él tiene de sí mismo (Harry el Sucio, por supuesto) siendo además el nombre del personaje de una de mis películas favoritas (Cuando Harry encontró a Sally).

Cuando intenté que viese la película conmigo se quedó dormido. No le gustan las comedias románticas.

Pero las protagoniza estupendamente.


De estreno

El viernes recogimos el coche nuevo en el concesionario. Es un coche de 7 plazas, como corresponde a una familia del tamaño de la nuestra, que además recibe muchos visitantes que no traen el coche propio.

Nos ha costado decidirnos pero al final parece que no nos hemos equivocado. Está bien el coche, aunque todavía no le hemos encontrado el botón para que salga agua por el limpiaparabrisas. Pero bueno, que en el manual (más gordo que Los Pilares de la Tierra) debe explicar cómo se hace. Será cuestión de leerlo. De momento hemos desactivado un montón de cosas que pitaban en el momento más insospechado y nos ponía nerviosos.

Estamos haciendo prácticas de meterlo y sacarlo del garaje. Es el primer garaje que veo en el que la puerta se cierra cuando un coche está en el medio. La puerta homicida ya nos ha dado un golpe. Hemos hablado con el administrador, el del seguro, los vecinos... Que esta semana corrigen el tema para que no se cierre a los 3 segundos de abrirse. Hasta entonces, el coche se tiene que quedar en la calle porque no tengo ganas de seguir golpeándolo. Hoy no llovía, así que no ha sido tan malo.

Incluso he podido aparcar en batería en Coruña, algo que no sucedía desde hace tiempo.

Vamos, que venía yo hasta la oficina la mar de contenta con mi coche nuevo.

Y entonces ha sucedido.

Oigo el mítico prom-prom-prom a mi izquierda. Y eso que tenía los auriculares de mi iPod en el fondo de mis orejas. Pero ese sonido supera todos los filtros. Espero a que pase mi posición y entonces miro.

Una Monster roja.

Prom-prom-prom. Sonido Ducati.

Lo conduce una tía, que ni siquiera lleva ropa de moto como es debido, incluso lleva un bolso colgadito del hombro. Con el frío que hace hoy (8 grados).

Encima del depósito, un número de móvil.

Ay. Si está en venta. Con lo difícil que es encontrar una Monster de segunda mano.

Mi mano se apresura hacia el compartimento de mi bolso donde guardo el móvil.

Me paro. No puedo comprarme moto ahora. Acabo de estrenar coche.

Dudo. La Ducati sigue sonando.

Prom-prom-prom.

Mi semáforo se pone verde. ¿Qué hago?

Me alejo. Mi mano todavía encima del móvil. Vuelvo la cabeza. Ya no puedo distinguir el número de móvil escrito encima del depósito.

Ay.

¿Os he contado que he estrenado coche? Estaba yo más contenta...

viernes, 11 de diciembre de 2009

El poder notarial

Hoy toca hablar del poder de los notarios, osea, del poder notarial. Y es que llevo ya dos semanas metida en una disputa entre dos notarios, uno en Euskadi y otro en Galicia. Iba a decir "uno vasco y otro gallego", pero vete tú a saber si no serán los dos madrileños, a pesar de los nombres y apellidos autóctonos.

Empecemos por el principio. Hace unos meses compramos una finca para construir en ella una vivienda. No trataba de especular aprovechando el crack inmobiliario, sino que realmente dicha vivienda debería ser la nuestra en cuanto esté acabada. O si algún día está acabada (sic).

El hombre que nos vendía la finca la había heredado de su madre. Para demostrarlo nos entrega una copia de la escritura que describe cómo se repartió la herencia entre él y su hermano. Pero la finca no está registrada. Esto no es, en absoluto, algo fuera de lo común, al menos aquí. Como yo antes vivía en un núcleo urbano no tengo ni idea de si en las campiñas vascas las fincas están registradas o no, pero nosotros vimos muchas fincas por aquí y la mayoría estaban sin registrar. El propietario nos propone saltarnos ese trámite para ahorrarse el coste, pero nosotros insistimos en que debe registrar la finca. Acepta, y de paso pone la finca también a nombre de su mujer. Tarda bastante más de lo que se había previsto (dos meses en vez de uno), pero todo parece en orden.

Algún tiempo después, solicitamos una hipoteca para construir la casa. El banco realiza una verificación registral y se encuentra con que la inmatriculación (osea, la primera inscripción registral) no será efectiva hasta que pasen dos años (artículos 205 y 207 de la ley hipotecaria). Durante esos dos años podría darse el caso de que alguien reclame la finca y tenga derecho a ella.

En el momento en que me lo comunicaron yo iba corriendo (bueno, vale, va... caminaba rapidito) por las calles de Coruña pero frené en seco, boqueé como un pez y casi se me cayó el móvil.

El banco nos exige que aportemos un aval durante el tiempo que esa limitación esté vigente. Insiste en que es un mero trámite necesario por motivos legales. Incluso lo denomina "paripé". Un aval. Qué mal rollo. Pero no queda más remedio.

Mi hermana se ofrece voluntaria para avalarnos. Como dice ella, pobre, si la embargan tampoco habrá mucho qué rascar. Pero ella está en Portugalete y no puede firmar la hipoteca en Galicia. Así que tiene que darme poderes para que firme yo por ella. Es un trámite bastante fácil, yo misma tuve que darle poderes notariales a mi madre cuando vendí mi piso de Portugalete, para no tener que desplazarme hasta allá a firmar.

Me pongo en contacto con una notaría de Portugalete y les cuento el caso. Me dan una dirección de email para que les mande la información y la documentación. Les escribo y les explico que en el poder tiene que especificarse que mi hermana nos avalará en una hipoteca
de hasta X euros, una cifra redonda.

Esa cifra redonda es lo que habíamos pedido pero, como nos tasaron un poco chungamente, el banco nos daba el 80% de esa tasación chunga, es decir un poco menos de X.

Un par de días después, mi hermana pasa por la notaría y firma. Me envían el poder notarial por correo certificado y se queda en la oficina de Correos de Gaitabilich hasta el fin de semana, porque abren de 8:30 a 14:30 y yo estoy en Gaitabilich de 8:05 a 14:45.

Cuando lo recojo me doy cuenta de que el poder notarial dice que mi hermana nos va a avalar en una hipoteca
de X euros. Pienso: pues va a ser que si nos avala en X, también nos avala en algo menos. Será que así también vale.

Unos días después nos vamos al notario a firmar las escrituras y nos dicen que hay dos problemas.

El primero es que según el catastro la finca mide A, según nuestra escritura de compra mide más que A y según el proyecto de la arquitecta, el topógrafo midió menos que A. Pero este problema no les preocupa mucho.

El segundo problema es que el poder notarial habla de la hipoteca de X euros. Y que el notario dice que no le vale. Y este tema les preocupa mucho más.

Intentamos convencerle, tanto nosotros como el director del banco que estaba allí con nosotros. Tres horas estuvimos en la notaría. Tuve que llamar a la guardería y avisar de que iba a llegar tarde a recoger al peque.

Me he pasado dos semanas intentando que el notario de Portugalete corrigiese un problema según él inexistente (insisten en que el poder original era válido). Acabo de llamar a la notaría de aquí y por fin tienen el documento corregido y parece que finalmente se va a poder tramitar todo el asunto.

No puedo decir quién de los dos notarios tiene razón. Realmente puedo imaginarme que la ley es ambigua al respecto y que depende de la interpretación de cada cual. Pero en esta contienda los perjudicados hemos sido los clientes. Yo me he pasado mucho tiempo colgada del teléfono (además del que pasé en la notaría) y mi hermana ha tenido que desplazarse dos veces a firmar. Teniendo en cuenta que por hacernos el poder notarial nos cobraron 42,58 euros y que por escriturar la hipoteca nos van a cobrar bastante más - todavía no sé por cuánto me va a salir la broma - voy a ir animando a mi hijo a que estudie para notario.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Provincias

Ya lo he dicho alguna vez, que antes vivía en la provincia de Bizkaia y ahora vivo en la provincia de A Coruña. Estas dos provincias tienen el -dudoso- honor de ser las únicas de la geografía estatal que son difíciles de ordenar alfabéticamente. ¿Que no lo entiendes? Pues es que son difíciles de ordenar porque depende de si escribes su nombre en castellano o en el "otro-idioma-oficial".

Cuando tenía que buscar Bizkaia en las listas de provincias (osea en los combos, que decimos los informáticos, porque nos gusta hablar de forma que nadie nos entienda - o eso me han dicho alguna vez) tenía que intentarlo en la B (Bizkaia) y en la V (Vizcaya). Y ahora, para buscar Coruña, aún es más chungo. Porque a veces está en la C (Coruña,A o bien Coruña,La), a veces está en la A (A Coruña) y a veces está en la L (La Coruña). A veces, incluso, está en el sitio de la L pero pone A Coruña. En fin, de todo he visto.

También tenemos el caso de otras provincias vascas que aunque no tienen el problema de la inicial, casi siempre aparecen en castellano. Y luego están las provincias que casi siempre aparecen en el "otro-idioma-oficial".

No sé cuantas veces he tenido que meter mi dirección en una página web. Pero a partir de ahora, las voy a documentar. De momento, aquí van las que he comprobado y los resultados obtenidos.

Hay 11 provincias cuyo nombre cambia dependiendo de si se usa castellano o el otro (idioma-oficial) y, por favor, corregidme si me equivoco:


A - en Euskadi: Bizkaia (Vizcaya), Araba (Álava) y Gipuzkoa (Guipúzcoa)
B - en la Comunidad Valenciana: Alacant (Alicante), Castelló (Castellón de la Plana) y València (Valencia)
C - Las Illes Balears (Islas Baleares o Baleares)
D - en Cataluña: Lleida (Lérida) y Girona (Gerona)
E - en Galicia: A Coruña (La Coruña) y Ourense (Orense)
Continuará...

Queda inaugurado

Esta es la primera entrada que escribo en este nuevo blog. Algunos ya sabéis que antes estaba alojado en otro dominio y estaba teniendo muchos problemas. Tantos que me servían de excusa para no escribir más a menudo. Ahora ya no hay excusa posible.

Bienvenidos los que llegáis desde mi antigua dirección.
Y también todos los demás.